Sergio Chión Chacón
CENTRUM Católica
De inicio a fin de la semana el dólar se apreció ligeramente en relación al euro en un 0.11%, y se depreció en forma importante respecto al yen en un 1.96%. Hacia la mitad de la semana el dólar venía depreciándose respecto al euro, alcanzando el tipo de cambio de 0.6761 euros por dólar, para luego recuperarse y cerrar la semana en 0.6807 euros por dólar. Respecto al yen, el comportamiento fue asimétrico, el dólar se apreció en el primer día de la semana, para luego depreciarse y cerrar la semana en 89.61 yenes por dólar.
En general, durante la semana se tuvo un mercado cambiario que se caracterizó por presiones a la baja de la moneda americana y preocupaciones respecto de su futuro. Esta evolución guarda consistencia respecto a lo afirmado en anteriores reportes de este blog y está relacionada a las expectativas de recuperación de la economía internacional y, por ende a una menor aversión al riesgo. Esta menor aversión al riesgo incide sobre una búsqueda de mayores rentabilidades, las cuales se están dando fuera del mercado dólar. La apreciación del dólar en relación al euro, en los días finales de la semana se explicó por una reacción de los inversores ante declaraciones del G-20, en Pittsburgh, respecto de un posible retiro de los estímulos monetarios en la economía internacional.
La tendencia a la baja de la moneda americana se observa en lo que va del mes, así como en los últimos doce meses. Así, en lo que va de setiembre, el dólar se depreció 2.39% respecto del euro y 3.77% en relación al yen. En los últimos doce meses, la depreciación del dólar fue de 0.52% y 15.87%, en relación al euro y al yen en forma respectiva.
En la reunión del G-20 en Pittsburgh no se contemplan medidas cambiarias directas y de corto plazo, sin embargo, los temas que se tocan vinculados a los desequilibrios en las relaciones comerciales de los países, especialmente entre China y EE.UU., afectarán en el largo plazo, los distintos tipos de cambio, en la dirección de un dólar más débil. La corrección de los desequilibrios económicos entre China y EE.UU. pasa por un yuan más fuerte, consistente con un crecimiento de la China más dependiente de la demanda interna y menos dependiente de las exportaciones. En coherencia con esto, la economía americana tendrá que tener una orientación que enfatice el ahorro interno, lo cual va en la dirección de un dólar más débil que desincentive la demanda por bienes externos.
En concordancia con el párrafo anterior, se vienen afirmando las expectativas hacia un fortalecimiento del yuan en los próximos 6 meses, lo que a su vez repercutiría sobre una revalorización de las monedas de otros países asiáticos emergentes. Este cuadro se complementa con preocupaciones de inversionistas importantes respecto de una pérdida importante del valor del dólar.
Tal como se esperaba la Reserva Federal mantuvo sin variación su tasa de referencia, no obstante dio aviso sobre el inicio de un retiro de la abundante liquidez del sistema, como consecuencia de la creciente estabilización del aparato financiero. Este anunció generó diversas expectativas y preocupaciones en relación a la conveniencia de esta política, de la temporalidad de la misma, así como de las repercusiones que se daría en términos de la reactivación de la economía internacional y de los peligros de inflación. Esto repercutirá en una mayor volatilidad cambiaria en los próximos días.
Durante la semana se tuvo la sugerencia de Robert Mundell, afamado economista, experto en sistemas cambiarios, sobre la conveniencia de un tipo de cambio fijo entre el dólar y el euro, lo cual, según el economista, disminuiría las probabilidades de crisis internacionales como la actual.
Respecto del sol, la semana se caracterizó por una fuertes presiones en contra del dólar, las cuales se reflejaron en una depreciación de 0.41% de esta moneda. Las presiones fueron tales que obligaron a la intervención del BCRP, cosa que no ocurría desde mayo de este año. El miércoles el BCRP se vio obligado a comprar dólares por un monto de US$269 millones, para impedir que el tipo de cambio descienda por debajo de S/.2.87. Esta intervención del banco central generó expectativas en relación a un nivel piso para el dólar de S/.2.87, por lo menos para los próximos días.
La acentuación del proceso de depreciación de la divisa americana, en la relación con el sol, en la semana que culminó este viernes 25, se explica por una recomposición de portafolios de las AFP y de los bancos en dirección de activos denominados en soles. Esto es, la revaluación del sol, durante la semana se explicaría por fuerzas internas, y no por el ingreso de capitales golondrinos, tal como fue aclarado por el BCRP a través de una nota de prensa durante la semana.
Al viernes 25 de setiembre, el dólar, en relación al sol, acumula una depreciación de 2.50% en lo que va del mes, y de 2,52% en los últimos doce meses.
Para la semana que empieza, como consecuencia de la reciente intervención del BCRP en el mercado cambiario, cabe esperar un tipo de cambio sol-dólar menos volátil y con un nivel próximo a los S/.2.88 por US$.