Sergio Chión Chacón
CENTRUM Católica
En la semana el dólar detuvo su caída respecto a las monedas más importantes como consecuencia de una mayor aversión al riesgo por parte de los inversionistas, ante recientes estimados económicos menos favorables que los esperados. Acorde con esta evolución los precios de los bonos del tesoro se elevaron, reduciendo el rendimiento de los mismos, no obstante, el oro recuperó algo de su valor cedido la semana anterior, volviéndose a cotizar ligeramente por encima de los US$1,000 la onza troy.
En la última semana al viernes 2 de octubre el dólar se apreció 0.8% contra el euro y 0.1 contra el yen. Aparte del respiro en la trayectoria descendente del valor del dólar, se tuvo una semana relativamente sin sobresaltos en la relación dólar-euro, no así en la relación con el yen. Hirohisa Fujii, el nuevo ministro de finanzas del Japón mandó señales confusas en sus declaraciones respecto a la evolución del valor del yen. En un inicio el ministro trató de calmar las preocupaciones respecto de las consecuencias de la apreciación del yen, sin embargo, posteriormente, señaló que no excluiría intervenciones cambiarias para evitar un yen muy fuerte.
La mayor aversión al riesgo de los agentes económicos se dieron ante los anuncios de una caída en el índice de confianza del consumidor de EE.UU., en setiembre, respecto de agosto; el inesperado desplome de la producción industrial en EE.UU., de 5.7%, durante el segundo trimestre y la contracción del PBI de EE.UU. de 0.7% en el segundo trimestre. No obstante, no deben sacarse conclusiones equívocas y confundir una fluctuación con la reversión de la tendencia en las perspectivas de la economía internacional. Así, en declaraciones oficiales, Olivier Blanchard, economista jefe del FMI, señaló que la recuperación económica mundial ha comenzado. Esto no evitará que la economía termine el año con una contracción de 1.1%, según el FMI. Para el 2010, esta institución estima un crecimiento de 3.1% en la actividad económica mundial.
Si bien se ha tenido un respiro en la caída del dólar, esto no representa un cambio en la tendencia del valor de esta moneda. El dólar seguirá depreciándose conforme la economía americana vaya corrigiendo sus desbalances y la aversión al riego disminuya con la recuperación económica. En lo que va del año la depreciación del dólar es de 4.3% respecto del euro y de 1.3% en relación al yen. En los últimos doce meses, el dólar se depreció 5.1% y 14.7% contra el euro y el yen, respectivamente.
Respecto al sol, la evolución durante la semana del dólar no fue muy diferente, se tuvo una relativa estabilidad en el tipo de cambio que culminó con una ligera depreciación de 0.1% de la moneda americana. Esta relativa estabilidad de la semana se dio como consecuencia de la importante disminución de venta de la divisa americana por parte de las AFP y de los bancos, respecto de la semana anterior. Lo cual, a su vez, guarda concordancia con la menor actividad cambiaria en el mercado interbancario, donde el volumen negociado ascendió a US$1,410 millones, muy por debajo de los US$2,216 millones negociado la semana anterior. Asimismo, el BCRP se abstuvo de intervenir en el mercado cambiario.
Otra factor que jugó a favor del sol, y evitó una posible (y pasajera) apreciación del dólar en la semana fue el anuncio de la agencia calificadora de riesgo Moody’s de que puso en revisión la calificación Ba1 de la deuda en moneda extranjera del Perú, para una posible alza al grado de inversión. Se considera que esta noticia favorable al sol aún no se ha reflejado plenamente en su valor. De concretarse, como todo lo indica, esta elevación de la deuda peruana a grado de inversión, se tendría a las tres principales calificadoras de riesgo (las otras dos son Standard & Poor’s y Fitch) considerando a la deuda peruana en el grado de inversión. Esto, repercutirá en una mayor apreciación futura del sol.
De esta manera, en lo que va del año, el dólar acumula una depreciación de 8.2% respecto del sol y de 4.2% en los últimos doce meses. Esta tendencia continuará en los próximos meses, impulsada por la menor aversión al riesgo de los inversionistas, conforme se recupera el crecimiento doméstico e internacional. La mayor confianza del inversionista se ve reflejada en el reinicio del proceso de desdolarización de la economía, el cual fue interrumpido por la crisis internacional. Así, según el superintendente adjunto de banca y microfinanzas de la SBS, Diego Cisneros, el mix dólar-sol de los depósitos bancarios está regresando a los niveles precrisis, esto es, 45% en dólares y 55% en soles, del nivel de 65% en dólares y 35% en soles que se alcanzó en algún momento de la crisis. Este proceso de desdolarización marcará la tendencia de largo plazo hacia una apreciación del sol.