Sergio Chión Chacón 

CENTRUM Católica

 

Durante la semana el dólar se depreció 1.18% contra el euro y se apreció 1.24% en relación al yen. De esta forma, al cierre de la semana, el dólar se cotizó a 0.6709 euros y a 90.86 yenes. Paralelamente, el precio del oro mantuvo su tendencia alcista, llegando a superar los US$1,064 la onza troy, para cerrar la semana a  US$1,053.30.

 

De esta forma, se mantuvo el comportamiento de la semana pasada de debilidad de la divisa americana contra el euro y cierta recuperación de valor frente al yen.  La recuperación del valor frente al yen no debe tomarse como una tendencia, sino como una fluctuación, en general el dólar se mantiene débil frente a todas las monedas de importancia de la economía internacional. Esta semana que terminó la moneda americana cayó a mínimos de 14 meses frente a las principales monedas, en medio de especulaciones de una zaga de la economía de EE.UU. en la recuperación de su actividad productiva, respecto al resto de economías, especialmente en relación a la China y países con fuerte vinculación comercial con ella. Se teme que la debilidad del mercado laboral americano y la lenta recuperación de la actividad económica de este país, mantenga bajas las tasas de interés y se acentúe la brecha respecto de las tasas de los otros países, conforme estos últimos comiencen a elevarlas.

 

En el corto y mediano plazo las presiones sobre el dólar seguirán manteniéndose, conforme los países empiecen a salir del estancamiento económico, disminuya la aversión al riesgo y eleven las tasas de interés en forma más rápida que la economía americana. La disminución de la aversión al riesgo, como consecuencia del término de la recesión, está produciendo el reflujo de los capitales de los bonos del tesoro hacia activos de mayor riesgo, denominados en otras monedas distintas al dólar. Esto es, se está dando una recomposición de los portafolios de monedas hacia una configuración más similar a la anterior a la crisis. Paralelamente, se tienen presiones adicionales originadas por las perspectivas de un mayor rendimiento en activos en otras monedas, como consecuencia de tasas de interés más elevadas, debido al cambio de énfasis de política económica en los otros países, de una política anti-recesiva a una política anti-inflacionaria.

 

En los últimos tres meses la depreciación del dólar frente al euro y al yen fue de 5.07% y de 3.26%, respectivamente. En lo que va del año, la depreciación de la divisa americana frente al euro alcanza a ser de 6.36%, mientras que respecto al yen, prácticamente, no se tuvo mayor variación en la cotización. La tendencia de largo plazo, también es en la dirección de una mayor depreciación de la divisa americana, conforme las distintas economías reorienten sus políticas económicas hacia una economía internacional con menores desequilibrios comerciales y de flujos de capital entre los distintos países, lo que necesariamente implica un dólar más débil.

 

Dólar-Sol

Durante la semana la evolución del sol en relación al dólar no fue ajena al contexto internacional. Del viernes 9, al viernes 16 el sol experimentó una continua apreciación, a pesar de las continuas y crecientes intervenciones del banco central en defensa de la divisa americana. A fine de la semana pasada, el dólar se cotizaba a S/.2.8665, al cierre de esta semana su cotización fue de S/.2.8545, por debajo de lo que se suponía era un piso de S/.2.86, defendido por el BCRP.  Esta apreciación de 0.42% del sol se dio a pesar de un volumen de compras de dólares del BCRP de US$722 millones.

 

Las presiones contra el dólar se mantendrán en las próximas semanas conforme los bancos, administradoras de fondos de pensiones e inversionistas en general continúen la recomposición de sus portafolios monetarios en la dirección del sol y se vaya desdolarizando la economía. Este proceso será inevitable, a pesar de las crecientes presiones de los exportadores sobre el BCRP por una mayor defensa del dólar. El BCRP se mantiene correctamente firme en su política cambiaria de no influir sobre la tendencia del tipo de cambio y limitarse a suavizar las fluctuaciones erráticas. La consistencia de esta política se puede observar en la propia evolución del tipo de cambio a los cuales intervino el BCRP, en los distintos días de la semana: S/.2.857, S/.2.857, S/.2.856, S/.2.855 y S/.2.854, en los sucesivos días de lunes a viernes, esto es siguiendo la tendencia de apreciación de la semana.

 

En los últimos tres meses la apreciación del sol fue de 5.21% y de 8.93% en lo que va del año. Este blog se mantiene firme en sus proyecciones de un período continuado de apreciación del sol conforme se desdolariza la economía, mejore la productividad de la misma y se atraiga la inversión extranjera. Esta tendencia será inevitable, lo cual no significa que no se den fluctuaciones alrededor de la misma. No está en las capacidades del BCRP impedir este proceso, toda vez que su política monetaria tiene como objetivo la inflación y como meta la tasa de interés, lo cual necesariamente implica una renuncia a objetivos respecto del tipo de cambio. Las intervenciones en el mercado cambiario del banco central solo pueden ser de tipo esporádico y acompañando la tendencia del mismo. Algo que puede ralentizar, más no impedir, la apreciación del sol es una mayor flexibilidad a las AFP para invertir en el exterior.