Sergio Chión Chacón
CENTRUM Católica
Durante la semana el dólar se apreció casi 2% frente al euro y se depreció en un 2.1% respecto del yen. De esta forma se invirtió el comportamiento que se venía observando en las últimas semanas, caracterizado por una apreciación respecto del euro y de depreciación en relación al yen. Esta apreciación y depreciación de la semana, respecto de las dos monedas citadas, se dio en la primera mitad de la semana, hasta el miércoles, día en que el dólar se cotizó a 0.68 euros y 90.70 yenes. Durante el jueves y el viernes los tipos de cambio no sufrieron mayor variación, cerrando la semana a 0.6795 euros y 90.12 yenes.
Esta reversión del comportamiento del dólar se dio en un contexto de alta volatilidad de los mercados cambiarios en los primeros días de la semana. La aversión al riesgo de los agentes económicos se incrementó como consecuencia de la incertidumbre respecto a la recuperación económica en EE.UU., así como de la solidez de la misma. Dudas respecto a la capacidad de la economía americana de mantener el crecimiento económico en ausencia de las medidas de estímulo económico se acrecentaron, ante la situación del mercado laboral, caracterizado por un alto y creciente nivel de desempleo, próximo a superar el 10%. Así, si bien se reportó un crecimiento de anualizado de 3.5% del PBI durante el tercer trimestre del año, lo que llevó a ciertas autoridades al anuncio del fin de la recesión, este fue explicado en buena medida por los efectos pasajeros de los bonos de chatarreo sobre las ventas de la industria automotriz. La incógnita respecto del mantenimiento de este crecimiento, tras el término de esta medida de apoyo económico, se reforzó con el anuncio de una caída no esperada en el índice de ventas de casas nuevas de setiembre. Este contexto de incertidumbre se reflejó en una nueva caída del índice de confianza del consumidor, calculado por la Universidad de Michigan.
Esta mayor aversión al riesgo se reflejó también en los mercados bursátiles mundiales y en la cotización de los metales, del oro y del petróleo, los que experimentaron caídas pronunciadas. La incertidumbre y volatilidad de esta semana será una característica del proceso de salida de la crisis internacional y se reflejarán en forma pronunciada en los mercados cambiarios, lo que no debe llevar a confusión respecto a los fundamentos económicos requeridos para una estabilización de la economía mundial, los cuales pasan por un dólar más débil.
El mes de octubre cerró con una depreciación del dólar de 0.51% en relación al euro y una apreciación de 0.47% frente al yen. En lo que va de transcurrido del año, se tiene una depreciación del dólar de 5.16% y de 0.84%, respecto al euro y yen, respectivamente.
Dólar-Sol
La evolución del sol frente al dólar siguió el mismo patrón que la seguida por el euro. La depreciación del sol fue de 1.34% durante la semana. Al igual que el euro, esta depreciación se materializó durante los primeros 3 días de la semana, tras lo cual la cotización de la divisa americana permaneció relativamente estable, si bien en un contexto de incertidumbre y dudas de parte de los agentes económicos. Cada vez el sol muestra un comportamiento más alineado con el del euro.
Si bien la principal explicación del comportamiento del sol en relación al dólar fue el contexto internacional descrito arriba, también ejercieron influencia los efectos retardados de las compras de moneda americana por parte del BCR en los días pasados, los cuales se reflejaron en una escasez de esta moneda en el sistema bancario, todo esto a pesar de la no intervención del BCR en la semana que terminó.
De esta forma, en relación al sol, en octubre el dólar se apreció en 0.94% y se depreció 7.19% en lo que va del año.